27 enero 2011

sobre politica

Parece que aquí todo el mundo tiene claro el ser de izquierdas o de derechas. A veces me pienso, es que yo seré muy rara e incluso a veces no entras en trapos por no quedar en evidencia; o sin más por no saber de que va el tema.

Me encanta la historia, y creo que es una característica que comparto con mucha gente, en parte gracias a quién todo el mundo sabe. Leo, leo y leo. A veces hasta demasiado en demasiados sitios. Incluso soy tan frikie que he ido a Gante para ver dónde nació Carlos I de España y V de Alemania (preciosa ciudad, por cierto.)

El caso es, que veo que aquí la gente no debe tener memoria (en el mejor de los casos, dando por supuesto que hayan leído algo), por que a veces hay que aguantar comentarios que, por lo que sea yo no estoy por la labor de rebatir.

"¿Osea que me estas hablando de lo que recuerdas que te contó tu abuelo de cuando la guerra civil?"   Ammmmm, pues a mi no me contaron nada en mi casa de la guerra y bien que lo agradezco. He leído, he estudiado y he sacado mis propias conclusiones, que por supuesto serán un acierto para muchos y todo un error para otros.


Cosas sacadas fuera de contexto una y otra vez. Ideas que te gustan y las haces propias; gente con la que crees simpatizar y después te decepcionan. Historias mal enseñadas, dentro y fuera de la escuela.
Sobre todo y básicamente, gente que pasa de todo. Y que las ves derechitas a las urnas como borreguillos. "es que a mi me enseñaron que tenia que votar a la derecha y ver la antena 3 y yo soy muy obediente" Estupendo caballero, pero acepta tu condición y no trates de convencerme de que cuando la derecha esta en el poder España es una maravilla. Y que Rajoy piensa mucho en los pobres.

Toda esta parrafada (aquí se me permite, porque para eso es mi blog) viene a que estudiar la Historia, e incluso amarla, me hace llegar a la conclusión que rojos y azules, de derechas o de izquierdas, son todos perros diferentes pero que traen el mismo collar. Uno bien caro y que ademas lleva un bolsillo por dentro. Por supuesto y por encima de todo, creo en la condición de las personas. Siempre ves que hay gente que merece la pena. Que por desgracia en el mundo de la política brilla por su ausencia.

Ahora por poner un final con conclusión interesante, he de decir que me considero una persona de centro, que por mucho que todos digan que no se puede ser de centro, se puede. Creo en el cambio, en la calidad humana, en el bienestar de un país por el que pelear con uñas y dientes para sacar a delante. Creo que en España nos insultan con la representación de partidos que tenemos.

Es mi opinión, por supuesto, pero yo no encuentro un partido con el que sentirme identificada, no encuentro una opción respetable para meter dentro de ese maldito sobre con el que nos ametrallan en cada campaña. No encuentro gente con ganas de dialogar, con ganas de mejorar. Y yo no creo que sea porque no miro bien.

La situación en la que veo que se encuentra España en este momento , me lleva a pensar que quizás no tardando mucho los ilustrados universitarios que no saben hacer oes con canutos, van a sacar el país adelante. Porque anda que no hay tontos en la universidad.

Espero que poco a poco se valla formando una generación preparada para ver pasar una gran crisis y no quedarse mirando. Una generación capaz de robar un poco menos.

¿que qué voy hacer yo? -Pues esperar, esperar y esperar. ¡Qué lo arreglen los que lo jodieron...!


P.D: No me voy a presentar para alcaldesa, tranquilos. Al menos por ahora.

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